De dónde vienen las Ideas

De dónde vienen las Ideas

José Moyao
Ricardo Saslavsky

En la Ciudad de México, la colonia Roma aún conserva –de manera afortunada– algunos ejemplos de la ecléctica arquitectura porfiriana que en sus momentos de luces creó grandes mansiones, plazas y boulevard con influencia francesa.

Uno de estos maravillosos ejemplos da cobijo a la oficina de José Moyao, cuya ventana enmarca un frondoso árbol que lucha diariamente por aventurarse al interior y acceder al magnífico café que ofrece a sus invitados.

Al carecer del cobijo de mecenas que apoyaran sus trabajos iniciales, Pepe tuvo que atravesar un camino hostil en base a esfuerzo y tenacidad.  Momentos que recuerda con gran orgullo pues definieron un carácter que de manera amable se enfoca a la practicidad.

En alguna oportunidad que compartimos la brisa de una playa acapulqueña, conversamos respecto a lo fortuito que puede llegar a ser el origen de las ideas que terminarán por convertirse en grandes obras arquitectónicas: una palmera, un arco, una red…

— Pepe, uno de tus proyectos más elocuentes fue el Foro Imperial en Acapulco, un terreno protagónico y muy expuesto…

— En efecto, la esquina era el detonador para un conjunto plurifuncional que actualmente incluye hotel, vivienda, comercio, etc

— La forma arquitectónica responde a la expectativa de un alto tráfico?

— Estaba muy nervioso, no sólo por la importancia que requería la solución formal y funcional, el tiempo no era mi aliado y la presión inhibía la creatividad. Afortunadamente, al final de una tardía comida apareció el momento celestial que todos los arquitectos buscamos…

—- Te inspiró uno de aquellos protagónicos atardeceres?

— No que va!  El mesero estaba retirando los platos, al dar un giro voló la vajilla y con maestría circense tomo al aire tres platos.  En ese instante, le pedí que de ninguna manera se moviera “so pena de muerte”, tomé rápidamente una pluma y sobre el mantel dibujé las formas circulares de la agrupación casual de platos… Lo difícil no fue traducir la experiencia en formas arquitectónicas, sino pedirle a la Capitana que me dejara llevarme el mantel… Tuve que usar hasta el último gramo de mi poder de persuasión…  y una buena propina jajaja…

No cabe duda, el origen de las ideas muchas veces son tan elocuentes como las obras en sí mismas, no te parece?

De dónde vienen las Ideas