RePlast son ladrillos de plástico reciclado, que pueden utilizarse como material de construcción en muros y barreras de contención en carreteras. Su fabricación emite 95% menos de CO2 que el block convencional.

Este material se consigue empleando una plataforma modular que sirve para comprimir el plástico recuperado, sin necesidad de clasificarlo ni lavarlo previamente. El sistema convierte esa basura en bloques de plástico de diferentes formas y densidades. El resultado es un material resistente, apto para la construcción, y que aporta un gran aislamiento térmico y acústico.

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La gran ventaja de estos bloques de plástico es que apenas tienen huella de carbono, ni componentes tóxicos añadidos durante su producción, pues no se utiliza pegamento alguno. Por ello, RePlast pueden ayudar en la obtención de una certificación sostenible LEED.

Como se muestra en el video, los bloques ya incluyen perforaciones para que puedan ser atravesados por refuerzos de acero y construir muros más estables.