Víctor Legorreta

13 noviembre, 2015 1:02 am

Mi nombre es Victor Legorreta, soy Arquitecto egresado de la Universidad Iberoamericana, me incorporé al despacho que fundó mi padre que en ese entonces era Legorreta Arquitectos en donde tuve la suerte de trabajar con el por más de 20 años, durante ese tiempo tuve la oportunidad de volverme socio, y el despacho se pasó a llamar Legorreta + Legorreta, donde actualmente tengo el privilegio de ser el director.

Dentro de la oficina estamos convencidos de que esto es una labor de equipo, todos tienen una labor y un papel importante. Trabajamos mucho con maquetas, además de obviamente utilizar las herramientas modernas como la computadora, los render, la simulación en 3D; pero para mí las maquetas son una herramienta unica.

Lo que tratamos de hacer al principio es platicar muchas veces con el cliente, entender que quiere, su problemática, como vive, sus gustos, sus pasatiempos etc. también nos gusta mucho observar el terreno, caminarlo y así poder entenderlo.

En el Papalote Museo del Niño, tuvimos un reto, porque se necesitaba hacer una arquitectura para los niños y la idea que teníamos al principio cambió al platicar con ellos y comprender lo que les gusta, por ejemplo nos dimos cuenta de que se impresionan con espacios grandes, además de que comenzamos a colocar figuras geométricas que los niños puedan identificar fácilmente como triángulos, círculos con el fin de que se convirtiera en su espacio.

Nos han llamado para muchos proyectos y el primero fue en Qatar con unas universidades donde han estado llevando sucursales de las universidades americanas UHBK Georgetown, Texas A&M, Carnegie Mellon y el reto en esto fue que no tienen límite de presupuesto, aunque parezca el sueño de cualquier arquitecto es necesario saber como lograr que sea una estructura de primer nivel con todos los avances tecnológicos que pedían y que siguiera siendo una estructura donde uno se sintiera a gusto estando ahí, mezclando valores de la arquitectura islámica y mexicana que tenían cosas en común.

El proyecto de Bancomer fue un concurso donde invitaron a tres arquitectos mexicanos y a cuatro arquitectos extranjeros, en esa lista se encontraba el arquitecto Richard Rogers el cual tiene un estilo de arquitectura más ligera donde utiliza materiales como acero y vidrio, por eso surgió la idea de usar la celosía que cubre todo el edificio donde se integró el color morado y que permitiera proteger del sol sin tener que hacer una fachada muy pesada.

El reto de los arquitectos en México es que logremos mejores ciudades y creo que la arquitectura mexicana siempre ha sido de primer nivel, hay grandes arquitectos, sin embargo nuestras ciudades dejan mucho que desear lo cual nos hace ver que tenemos que trabajar mucho más en equipo, más de cerca con autoridades, desarrolladores, sociedad para poder hacer mejores ciudades.