5 ejercicios para crecer tu potencial

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Seguramente durante tu carrera has sido presa de las frases “primer lugar”, “el mejor de la clase” No basta con ser buenos, tenemos que ser mejores que los demás. Como resultado, nos volvemos competitivos.

Al competir y confiar en nuestras habilidades, logramos un éxito personal pero limitado. Cuando ayudamos a otros a tener éxito, los recursos disponibles se expanden y hace posible lograr mucho más de lo que somos capaces de hacer solos.

¿Cuánto puedes lograr como un arquitecto solitario? No importa a donde puedas llegar, siempre será más lejos si permites a tus colegas sumarse y aportar.

Veamos 5 medidas para lograrlo

1. Rodéate de influencias positivas y diversas

Busca personas motivadas, comprometidas y creativas que estén a tu alrededor, esto tiene una influencia positiva en tu propio desempeño.

Esto no es suficiente, también debes asegurarte de que haya diversidad en tu red.

Si todos piensan igual que tú, limitas tu crecimiento y tu potencial.

2. Lidera y crea un cambio positivo

Imagínate esto, se te han ocurrido algunas ideas geniales para mejorar un proyecto y estás muy entusiasmado con ellas. Llegas a tu oficina y al compartirlas con compañeros, socio o jefe, se enfocan en los problemas y no en la solución. Rápidamente, la innovación se desvanece

¿Cómo cambiar esta situación?

Usa tu liderazgo para inspirar a quienes te rodean para hacer lo mismo y elevar el nivel. Para ello debes tener en cuenta lo que le importa a tu audiencia. Por ejemplo, un joven estudiante que hace una pasantía en el despacho, es probable que esté más interesado en quedarse a trabajar allí que en crear nuevos diseños.

3. Usa el elogio correcto

Alabar de manera correcta significa empujar a las personas hacia logros futuros. Cuando las personas escuchan que pueden tener éxito, se apegan a esa idea y los impulsa a luchar por esa meta.

No esperes a que un compañero tenga éxito como arquitecto para felicitarlo, mas bien dile, o mejor aún “demuéstrale” que tiene todo para lograrlo.

4. Aléjate de la negatividad

La negatividad es como el humo del cigarrillo cuando estas cerca de ella, se te pega y afecta

La mejor defensa es redirigir la energía negativa a algo positivo. Para ello te sugiero

  • Piensa en el significado real de la situación.
    Por ejemplo, ¿ te angustia entregar una obra o proyecto fuera de tiempo?, pero quizás es más importante resolver a fondo detalles y entregar la obra como corresponde
  • Todo pensamiento o situación negativa tiene tu lado positivo
    El mismo problema de la entrega extemporánea, lo puedes convertir en algo positivo explicando al cliente tu compromiso de querer entregar soluciones y no problemas futuros.
  • No estás solo
    Tanto para compartir ideas con amigos o familiares y por tus consejos, así como participar cuando entran en esa situación
  • Descansa
    Cuando no podemos deshacernos de la negatividad, podría ser el momento de un descanso. Las investigaciones muestran que los descansos en realidad mejoran nuestra productividad, rendimiento y felicidad.

5. Visualiza el éxito y celebra la victoria.

Un arquitecto que se describe dibujando planos y resolviendo detalles que otro diseño está lejos de ser alentador, pero si piensa que su trabajo es un engranaje vital para que el constructor pueda ejecutar la obra, es más significativo y motivador.
Un carpintero que coloca puertas, seguramente será mucho más brillante si está convencido que produce elementos arquitectónicos de protección y seguridad

En ambos casos, cuando se les pregunte qué hacen o cómo pasan sus días, seguramente contarán historias que resaltan el significado de sus tareas.

El poder de la visualización es muy importante, es cuando imaginas algo vívidamente en tu mente y comienza a sentirse alcanzable, esto es muy estimulante.

Cuando finalmente logras lo que has estado imaginando, debes celebrar. Los momentos de celebración te recuerdan cuánto has progresado y esto te anima a ir por más.

Al utilizar la celebración, la visualización y el significado para mantener el impulso, también se mantiene el ciclo virtuoso que hace posible desarrollar tu gran potencial.

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Percibir el éxito de manera individual
limita nuestro potencial.
Ayudar a otros y colaborar con ellos
lo amplifica enormemente.

Seguramente durante tu carrera y a lo largo del desempeño de nuestra profesión has oído y has sido presa de las frases “primer lugar”, “el mejor de la clase” y “mejor”… Incluso en el deporte y en otros campos se nos enseña a apuntar a las posiciones más altas. No basta con ser buenos, tenemos que ser mejores que los demás. Lo que no percibimos es que esta filosofía implica que nuestro éxito está limitado a lo que podamos alcanzar. Como resultado, nos volvemos competitivos y nos enfocamos en lograr cosas por nuestra cuenta.

Abordar el éxito de esta manera pone un límite a lo que podemos lograr. Puede parecer contradictorio, pero si queremos maximizar nuestro potencial, no debemos competir con quienes nos rodean. En cambio, debemos ayudarlos a tener éxito.

Al competir y confiar en nuestras habilidades, fortalezas y otros recursos individuales, solo podemos lograr un éxito limitado y estamos atrapados en el ámbito del pequeño potencial. Pero cuando ayudamos a otros a tener éxito, nuestro grupo de recursos disponibles se expande y hace posible lograr mucho más de lo que somos capaces de hacer solos.

¿Cuánto puedes lograr como un arquitecto solitario o acompañado de un grupo que solo siguen órdenes sin aportar? No importa a donde puedas llegar, siempre será más lejos si permites a tus colegas sumarse y aportar.

Un estudio sobre el comportamiento de apareamiento de las luciérnagas proporciona un buen ejemplo de esto. Una investigación publicada en la revista Science reveló que cuando las luciérnagas masculinas se encienden al azar, hay un 3% de posibilidades de que una hembra responda. Pero cuando grandes grupos de luciérnagas masculinas se encienden juntos, ¡ese número se dispara hasta el 82%!

Como estas luciérnagas, cuando colaboramos, todos se benefician.
Y eso no es todo.
Cuanto más ayudemos a otros a tener éxito, más recursos obtendrán en forma de experiencias, habilidades y oportunidades, con ello tu tendrás acceso a estos recursos y podrás usarlos para mejorar y lograr mayor éxito en tus proyectos. Esto crea un ciclo virtuoso de retroalimentación positiva, en el que el potencial se suma y se vuelve cada vez más fácil de lograr.

Entonces, ¿cómo vamos a establecer un ciclo virtuoso?
Veamos 5 medidas muy efectivas que podemos adoptar

1. Para alcanzar nuevas alturas, rodéate de influencias positivas y diversas.

¿Alguna vez ha saltado en un trampolín?
Quizás esto lo has hecho con dos o mas personas juntas y seguramente experimentaste que el impacto del peso combinado los lanza mucho más alto de lo que irían si saltaran solos.

Sumar potencial es como un super rebote que solo puedes alcanzarlo con otras personas. Entonces, el primer paso para lograr un gran potencial es socializar y rodearse de las personas adecuadas.

Tener personas motivadas, muy comprometidas y creativas a tu alrededor tiene una influencia positiva en tus propios atributos. Estas personas te inspiran, te brindan apoyo en momentos difíciles y, en general, te ayudan a sacar lo mejor de ti. Todo esto tiene un efecto multiplicador en tu potencial.

De hecho, esta presión positiva de los compañeros es tan beneficiosa que algunas empresas se están alejando del trabajo remoto. Gracias a una nueva investigación, empresas como Google e IBM se han dado cuenta de que las personas colaboran más, trabajan más rápido y son más innovadoras cuando están cerca de otras personas. ¡Esto es aún más impresionante si se considera que IBM fue pionera en la idea del trabajo remoto!

Sin embargo, no es suficiente simplemente rodearte de personas positivas, también debes asegurarte de que haya diversidad en tu red.

Si todos los que te rodean tienen la misma experiencia o piensan igual que tú, limitas tu crecimiento, tu exposición a nuevas ideas y, en consecuencia, tu potencial. Y la diversidad no termina con quién está en tu círculo, el propósito al que sirven también es importante.

Necesitas tres tipos de personas en tu red.
. Pilares de apoyo cuando las cosas se ponen difíciles
. Puentes que te conecten con nuevas oportunidades
. Rompedores que te empujan fuera de tu zona de confort.

Una buena forma de crear esta red diversa es hablar con gente nueva a menudo. Te sorprenderá las conexiones que puedes formar después de un simple “Hola”. Una vez que hayas establecido estas conexiones, asegúrate de crear vínculos recíprocos. Esto significa dar tanto y tan a menudo como recibas. Las relaciones recíprocas no solo te hacen más feliz y comprometido, sino que también son lo suficientemente fuertes como para lanzarte hacia el el siguiente nivel de tu propio potencial.

2. Reconoce tu poder para liderar y crear un cambio positivo, y extiende ese poder a otros.

Imagínate esto, se te han ocurrido algunas ideas geniales para mejorar un proyecto y estás realmente entusiasmado con ellas. Llegas a tu oficina y al compartirlas con tus compañeros, tu socio o tu jefe desafortunadamente se enfocan en los problemas y no en la solución. Rápidamente, la innovación se desvanece y comienzas a sentirte desesperado. Después de todo, Tú no puedes ni quieres trabajar solo, ¿cómo podrías cambiar esta situación?

Esta idea de que solo los directores pueden marcar la diferencia es demasiado común y se interpone en el camino del progreso de las personas. Para que un grupo logre potencial, cada persona debe reconocer su poder de liderazgo, independientemente de su posición en la jerarquía. Y puedes hacer que esto suceda mediante el poder de “la expansión del liderazgo”

Puedes efectuar cambios sin un título o autoridad, sólo tienes que creer en tu poder y actuar en consecuencia. Piénsalo así, un joven diseñador, incluso un estudiante que trabaja en un despacho puede no estar a cargo, pero al hablar y hacer sugerencias al director, puede influir en la actuación de todo el grupo.

Cuando usas tu poder de liderazgo, puedes inspirar a quienes te rodean a hacer lo mismo elevado el nivel. Esto fomenta tu liderazgo y, para que sea eficaz, debes tener en cuenta lo que le importa a tu audiencia. Por ejemplo, un joven estudiante que hace tu pasantía en el despacho, es probable que esté más interesado en quedarse a trabajar allí o en la relación personal con alguna de las personas, más allá del interés en crear nuevos diseños.

Una vez que todos están inspirados para liderar, mantener el impulso es vital. Y aquí es donde entra en juego destacar el progreso. Cuando las personas vean que sus esfuerzos están dando frutos, estarán motivados para seguir liderando y trabajando hacia el cambio.

Pero aquí hay una pregunta: ¿qué pasa si las personas que te rodean simplemente no generan ningún espacio para el liderazgo? Tal vez no estás trabajando en el lugar adecuado o con la gente que te vaya a ayudar a desarrollar tu potencial.

No dejes de buscar significado y satisfacción en lo que haces

Cualquiera, desde el arquitecto dueño de un despacho hasta obreros y contratistas, pueden encontrar significado en su trabajo, y esto abre el camino hacia un crecimiento mutuo. Una forma de comenzar a encontrarlo es dedicar solo dos minutos todos los días a escribir un diario sobre los momentos significativos que experimentaste en el trabajo. Esto entrena tu mente para reconocer más de estos momentos y encontrar formas de multiplicarlos.

3. Mejora a las personas con el tipo de elogio correcto y anima a otros a brindar más elogios.

Anteriormente, aprendimos lo que sucede cuando la gente compite y buscan logros solo para ellos mismos, el éxito es limitado. Nuestra visión de la alabanza se ve afectada de manera similar. Creemos que la alabanza solo puede ir a unos pocos, por lo que la buscamos con más frecuencia de la que damos. Esto es un error.

La alabanza involucra a las personas y las motiva, contribuyendo al ciclo virtuoso del que hablamos. Cuantos más elogios recibe alguien, más éxito se siente inspirado a lograr, creando más oportunidades de elogio. Por lo tanto, no es de extrañar que el tercer secreto de potencializar tus fortalezas sea mejorar a los demás mediante el elogio.

Pero, ¿qué tipo de elogio es eficaz?

Bueno, el elogio correcto no se obtiene a expensas de los demás. Si le decimos a alguien que es “el mejor colaborador”, significa que otro es “el peor” o simplemente no es tan bueno. Este es un elogio comparativo y, para evitarlo, debemos evitar superlativos como “el más inteligente” o “el mejor”.

Alabar de manera correcta también significa empujar a las personas hacia logros futuros. Cuando las personas escuchan que pueden tener éxito, se apegan a esa idea. Y ese apego los impulsa a luchar por ese éxito. Por lo tanto, no esperes a que un compañero tuyo tenga éxito como arquitecto para felicitarlo, mas bien dile, o mejor aún “demuéstrale” que tiene todo para lograrlo.

Y no solo elogia al arquitecto director, o ese buen compañero.
Toda persona merecedora debe ser reconocida. Por ejemplo, un trabajador con alto desempeño debe tener el apoyo de sus compañeros de trabajo, los mismos que contribuyen a su éxito. Así que los elogios no solo deben ir al jugador estrella, sino a todos los que lo ayudan.

Para crear un entorno positivo y orientado a desarrollar el potencial de todos los que nos rodean, tenemos que establecer un ciclo virtuoso de alabanza. Esto requiere alentar a más personas a convertirse en proveedores de elogios.

En un estudio realizado por la investigadora Michelle Gielan, descubrió que el 31% de las personas en los lugares de trabajo son optimistas pero no expresan su opinión. Estas personas, apodadas los “31 ocultos”, pueden convertirse en grandes proveedores de elogios.

Puedes identificar los “31 ocultos” a través de conversaciones y encuestas, y luego predicar con el ejemplo expresando elogios siempre que sea posible. Incitar a los 31 ocultos a unirse a los elogios de otra persona o sugerirles que se expresen a través de un método menos intimidante, como el correo electrónico, esto también los alentará a abrirse. Con el tiempo, se sentirán más seguros para expresar pensamientos positivos.

4. Necesitamos defendernos de la negatividad, redirigirla y saber cuándo alejarnos.

¿Sabías que la negatividad es como el humo del cigarrillo? Así como inhalas humo de personas cercanas que están fumando aunque no prendas ni un cigarrillo, de la misma forma también captamos los sentimientos negativos de otras personas.

Este es un problema cuando se persigue crecer tu potencial

El simple hecho de estar expuestos a la negatividad reduce la motivación y nos hace menos seguros de alcanzar nuestras metas.

Dado que estamos hablando de defensa, tiene sentido tomar prestadas ciertas tácticas de la guerra, un escenario en el que las defensas fuertes son absolutamente esenciales. En la guerra, los fosos paralizan a los atacantes el mayor tiempo posible, mientras que las fortalezas ayudan a los ejércitos a reconstruir su fuerza.

Seguramente te ha pasado tener una excelente idea, mejorar una fachada, resolver una circulación o arreglar un problema con un cliente y mientras vas en el transporte estas expuesto a fuentes de negatividad como noticias, correos electrónicos y redes sociales tóxicas, que llevan al traste esas ideas.

Podemos crear fosos en nuestras rutinas evitando esas fuentes de negatividad. Por ejemplo, nuestro estado de ánimo es más vulnerable a primera hora de la mañana y justo antes de dormir. Entonces, nuestras fortalezas mentales pueden tomar la forma de sesiones de gratitud para recordarnos los aspectos positivos y la práctica de la atención plena para evitar distracciones negativas.

Desafortunadamente, incluso con las mejores fortalezas, los sentimientos negativos como el estrés a veces nos dominan. Cuando esto sucede, practicar el “Aikido mental” es una herramienta útil. El arte marcial del Aikido enseña a los luchadores a redirigir los golpes de sus oponentes. Asimismo, podemos redirigir la energía negativa a algo positivo.

Una forma de hacerlo es que cuando la negatividad se haya infiltrado, reflexionemos el significado real de la situación. Enfócate en las cosas que verdaderamente importan y pregúntate
“¿Por qué importa esto?”
Verás que esta simple pregunta te reconecta con el panorama general. Por ejemplo, en la raíz de la ansiedad por la fecha límite para la entrega de una obra o un proyecto, quizás en realidad está el deseo de sentir o publicar la obra acabada. Recordar esto puede animarte a continuar sin altibajos.
Todo pensamiento o situación negativa tiene tu lado positivo, adquiere el talento de encontrarlo y metelo en tu mente como prioridad

Otro método para redirigir la energía negativa es recordarnos a nosotros mismos que no estamos solos. Cuando nos damos cuenta de que otras personas, ya sean colegas o miembros de la familia, están experimentando sentimientos similares, podemos centrar nuestra atención en apoyarlos. Esto también fortalece nuestros vínculos.

Pero cuando las defensas y la redirección fallan, y no podemos deshacernos de la negatividad, podría ser el momento de un descanso. Las investigaciones muestran que los descansos en realidad mejoran nuestra productividad, rendimiento y felicidad.

Y a veces, es necesario un descanso permanente. Si los esfuerzos para combatir la negatividad simplemente no funcionan, puede ser una señal para cambiar de rumbo. Piénsalo: alguien que pone toda su energía en un trabajo sin futuro está perdiendo la oportunidad de prosperar en otro lugar.

5. Para mantener el impulso, debes resaltar el significado, visualizar el éxito y celebrar cada victoria.

En el texto anterior, descubriste cómo evitar que la negatividad se interponga en tu camino. Mientras bloqueas la negatividad, también necesitas generar lo opuesto: energía positiva.

Esto se debe a que la energía positiva es lo que te mantendrá a ti y a quienes te rodean avanzando hacia sus metas. Y este es el último consejo: mantén el impulso.

Mantener el impulso requiere que te alimentes constantemente de energía positiva en tu ciclo virtuoso. Pero esto puede ser difícil de hacer cuando estás estresado o tienes que realizar tareas que no te inspiran. Ante estas situaciones, te sugiero dar “un giro de significado”

Toma por ejemplo a un arquitecto que se describe como un simple dibujante porque dia a dia tiene que pasarse horas frente a la computadora dibujando planos y detalles que otro diseño, lo cual está lejos de ser alentador, pero si piensa y dice que su trabajo es un engranaje vital para que el constructor pueda ejecutar una magnífica obra, entonces aprovechará algo más significativo y, por lo tanto, más motivador.
Un carpintero que coloca puertas, seguramente será mucho más brillante si crea elementos arquitectónicos que generan y limitan circulaciones y protege espacios.

En ambos casos, cuando se les pregunte qué hacen o cómo pasan sus días, seguramente contarán historias que resaltan el significado de sus tareas.

Otra forma de mantener el impulso es mediante el poder de la visualización es cuando imaginas algo vívidamente en tu mente y comienza a sentirse más alcanzable, esto es muy estimulante. En otras palabras, las visiones de éxito futuro y resultados positivos tienen el mismo efecto que los imanes; te empujan en su dirección. Y una excelente manera de visualizar un futuro brillante es escribir sobre él con el mayor detalle posible.

Cuando finalmente logras lo que has estado imaginando, debes celebrar. No solo porque has alcanzado un hito, sino porque las celebraciones, grandes y pequeñas, también generan impulso. Los momentos de celebración te recuerdan cuánto has progresado y esto te anima a ir por más.

Y no solo debes celebrar el progreso o los hitos. Celebrar las fortalezas y los esfuerzos de las personas es una forma eficaz de aumentar el impulso. la famosa oficina internacional de arquitectura Nikken Sekkei (Japón) con más de 1,800 empleados, aprendió esto cuando lanzaron un programa para celebrar las fortalezas y los éxitos de los empleados. Ese año, la productividad aumentó en un 6%, una gran mejora en comparación con su aumento anual habitual de alrededor del 2%.

Al utilizar la celebración, la visualización y el significado para mantener el impulso, también se mantiene el ciclo virtuoso que hace posible desarrollar un gran potencial.

 

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